Por el bien de Elena
Una joven estudiante, hija de un profesor universitario, se convierte en el eje de una compleja trama. Las equívocas relaciones que Elena Weaver mantiene con sus amigos y amantes despiertan un abanico de oscuros sentimientos: celos, obsesión, amor, pasión, envidia. Un profesor casado la acosa sexualmente, un joven sordo le profesa devoción, un especialista en Shakespeare la persigue, la primera esposa y la joven amante del profesor Weaver le guardan rencor… La muerte de Elena, asesinada mientras hacía footing una neblinosa mañana, tal vez solo fue la consecuencia inevitable de la extraña atracción que ejercía en hombres y mujeres. Ambientada en Cambridge, esta novela radiografía las inextricables facetas emocionales que solapadamente marcan el destino de las personas.
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Recuerda que siempre te querré
Durante una visita a Abinger Mannor, un estudiante que asiste a un curso universitario sobre arquitectura muere en sospechosas circunstancias. Una joven viuda descubre con horror la vida secreta de su difunto marido. Un historiador sin dinero vive obsesionado por la figura de Ricardo III. A través de argumentos tan dispares, los cinco relatos que componen este volumen exploran las complejidades de la naturaleza humana y desvelan las oscuras maquinaciones de individuos de apariencia corriente que aspiran a alcanzar sus objetivos a cualquier precio.En Recuerda que siempre te querré, Elizabeth George, autora de la popular serie de novelas protagonizadas por el detective Thomas Lynley y su fiel ayudante la sargento Barbara Havers, demuestra su talento para el relato breve con cinco historias de misterio que combinan la intriga, la sátira y el horror con sabia maestría. Cada uno de los relatos cuenta con una sugerente introducción donde la autora evoca el proceso de creación de los mismos.
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Recuerda que siempre te querré
Durante una visita a Abinger Mannor, un estudiante que asiste a un curso universitario sobre arquitectura muere en sospechosas circunstancias. Una joven viuda descubre con horror la vida secreta de su difunto marido. Un historiador sin dinero vive obsesionado por la figura de Ricardo III. A través de argumentos tan dispares, los cinco relatos que componen este volumen exploran las complejidades de la naturaleza humana y desvelan las oscuras maquinaciones de individuos de apariencia corriente que aspiran a alcanzar sus objetivos a cualquier precio.En Recuerda que siempre te querré, Elizabeth George, autora de la popular serie de novelas protagonizadas por el detective Thomas Lynley y su fiel ayudante la sargento Barbara Havers, demuestra su talento para el relato breve con cinco historias de misterio que combinan la intriga, la sátira y el horror con sabia maestría. Cada uno de los relatos cuenta con una sugerente introducción donde la autora evoca el proceso de creación de los mismos.
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Sin Testigos
En los últimos tres meses, ya son cuatro los cuerpos de jóvenes que la policía de Londres ha encontrado brutalmente mutilados, tras ser secuestrados y agredidos sexualmente. Ninguna de las tres primeras víctimas -chicos negros- ha podido ser identificada y New Scotland Yard ni siquiera había establecido relación entre las muertes hasta la aparición del último cadáver, un adolescente blanco intencionadamente dispuesto encima de una tumba. Ahora se sospecha que un asesino en serie está detrás de ellas.El caso cae en manos del comisario Thomas Lynley y su equipo. La investigación los conducirá a Coloso, una organización benéfica que se dedica a la reinserción de jóvenes problemáticos y marginales, y de la que podrían salir las víctimas del asesino en serie. Sin embargo, parece que Coloso esconde algo más que buenas intenciones y Lynley no sólo deberá lidiar con un complicado caso sino con la prensa y la opinión pública que no dudan en tildar a la policía de racista, ya que la mayoría de los chicos a los que Coloso ayuda son de raza negra.
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Sin Testigos
En los últimos tres meses, ya son cuatro los cuerpos de jóvenes que la policía de Londres ha encontrado brutalmente mutilados, tras ser secuestrados y agredidos sexualmente. Ninguna de las tres primeras víctimas -chicos negros- ha podido ser identificada y New Scotland Yard ni siquiera había establecido relación entre las muertes hasta la aparición del último cadáver, un adolescente blanco intencionadamente dispuesto encima de una tumba. Ahora se sospecha que un asesino en serie está detrás de ellas.El caso cae en manos del comisario Thomas Lynley y su equipo. La investigación los conducirá a Coloso, una organización benéfica que se dedica a la reinserción de jóvenes problemáticos y marginales, y de la que podrían salir las víctimas del asesino en serie. Sin embargo, parece que Coloso esconde algo más que buenas intenciones y Lynley no sólo deberá lidiar con un complicado caso sino con la prensa y la opinión pública que no dudan en tildar a la policía de racista, ya que la mayoría de los chicos a los que Coloso ayuda son de raza negra.
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The Best American Mystery Stories 2016
“What you’ll find in this volume are stories that demonstrate a mastery of plotting; stories that compel you to keep turning the pages because of plot and because of setting; stories that wield suspense like a sword; stories of people getting their comeuppance; stories that utilize superb point of view; stories that plumb one particular and unfortunate attribute of a character,” promises guest editor Elizabeth George in her introduction. The Best American Mystery Stories 2016 is a feast of both literary crime and hard-boiled detection, featuring a seemingly innocent murderer, a drug dealer in love, a drunken prank gone terribly wrong, and plenty of other surprising twists and turns.
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This Body of Death
New York Times bestselling author Elizabeth George is back with a spellbinding tale of mystery and murder featuring Scotland Yard Detective Inspector Thomas Lynley. On compassionate leave after the murder of his wife, Thomas Lynley is called back to Scotland Yard when the body of a woman is found stabbed and abandoned in an isolated London cemetery. His former team doesn't trust the leadership of their new department chief, Isabelle Ardery, whose management style seems to rub everyone the wrong way. In fact, Lynley may be the sole person who can see beneath his superior officer's hard-as-nails exterior to a hidden-and possibly attractive-vulnerability. While Lynley works in London, his former colleagues Barbara Havers and Winston Nkata follow the murder trail south to the New Forest. There they discover a beautiful and strange place where animals roam free, the long-lost art of thatching is very much alive, and outsiders are not entirely welcome. What they don't know is that more than one dark secret lurks among the trees, and that their investigation will lead them to an outcome that is both tragic and shocking. A multilayered jigsaw puzzle of a story skillfully structured to keep readers guessing until the very end, This Body of Death is a magnificent achievement from a writer at the peak of her powers.
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Tres Hermanos
Ness, Joel y Toby afrontan un nuevo cambio en sus vidas. Su excéntrica abuela, dispuesta a eludir sus responsabilidades, decide abandonarlos frente a la puerta de la casa de su hija, la tía de los niños, que vive en la periferia marginal de Londres. La vida de los tres hermanos no ha sido fácil hasta ese momento, y no lo será a partir de ahora. Ness es una adolescente desagradable que juguetea con las drogas y con la delincuencia. El más pequeño, Toby, es un niño con problemas de aprendizaje y que vive anclado en la dependencia que siente por su hermano Joel, un poco mayor que él y que parece asumir la responsabilidad de mantener unida a su extraña familia. Tal ambiente, como prueba la autora del libro, enmarca el camino que se ha de desandar para hallar el origen del mal, para encontrar el principio casi invisible de sucesos terribles que un día coparán las primeras páginas de los periódicos. En su momento, el asesinato de Helen Lynley ocupará la atención de todos, pero ¿cuál fue el verdadero origen del crimen?La presente novela, desde un planteamiento original y arriesgado que la autora resuelve con maestría, propone la «deconstrucción» de un asesinato. Elizabeth George plantea que al revés no interesa tanto qué pasará tras el asesinato, pues éste es el punto final del libro; lo que se ha de buscar es el origen, lo que se ha de averiguar es aquello que provocó que alguien disparara a una mujer de buena posición en un callejón de un barrio de Londres. Ahí, en el principio, se esconde siempre la explicación del trauma que arrastra el inspector Lynley, protagonista de la serie.
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Una Dulce Venganza
Se trataba de un fin de semana en que iba a celebrarse un compromiso de matrimonio. Pero cuando el Detective Inspector Thomas Lynley y su novia, Deborah Cotter, llegan a Howenstow, la casa familiar de Lynley, se encuentran con una atmósfera llena de tensión.Para el amigo de Lynley, el científico forense Simon Allcourt-St. James, que se enfrenta con el doble dolor de perder a Deborah y observar como su hermana está envuelta en una relación insatisfactoria, el fin de semana se alargará interminablemente. Sólo la presencia de su vieja amiga, Helen Clyde, le produce algún consuelo. También para Lynley, alejado largo tiempo de su madre y ahora enfrentado al hecho de que su joven hermano ha vuelto a la dependencia de las drogas, el hogar está lleno de recuerdos tormentosos que le gustaría olvidar.Entonces, un periodista es encontrado asesinado en el pueblo cercano de Nanrunnel, y la fiesta de compromiso pasa a un segundo plano. A pesar de que el crimen está fuera de la jurisdicción de Lynley como investigador de Scotland Yard, pronto surgirá su preocupación ante la mayoría de las evidencias no sólo hacia el hombre que administra sus tierras, sino incluso hacia la propia familia de Lynley.
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Una gran salvación
Era un despropósito de la peor especie. Estornudó de una manera ruidosa, húmeda, totalmente imperdonable, en el rostro de la mujer. Llevaba tres cuartos de hora aguantándose, rechazando el estornudo como si fuera la vanguardia de Enrique Tudor en la batalla de Bosworth, pero al final se rindió, y después de hacerlo, para empeorar las cosas, empezó a hacer ruido con la nariz.La mujer se lo quedó mirando. Era una de esas damas cuya presencia siempre le hacía sentirse como un imbécil. Medía más de metro ochenta y su atuendo, mal armonizado, revelaba la característica despreocupación indumentaria de la clase alta británica. De edad indefinida, intemporal, le escudriñaba con sus ojos azules, fríos como la hoja de una navaja, la clase de ojos que hacían saltar las lágrimas a muchas criadas cuatro décadas atrás. Debía de tener bastante más de sesenta años, quizás bordeaba los ochenta, pero nadie podría decirlo con exactitud. Permanecía erguida en su asiento, las manos entrelazadas sobre el regazo, en una postura aprendida en el colegio de señoritas que no permitía ni el menor movimiento propicio a la comodidad.
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Vergiss nie, dass ich dich liebe
Fünf Kriminalgeschichten, in denen Elizabeth George ihr ganzes meisterhaftes Können entfaltet: Vom plötzlichen Touristentod im Herrenhaus bis zur Tragödie einer jungen Witwe, vom mörderisch eifersüchtigen Ehemann oder dem kleinen Schullehrer mit fiesem Karrieretick bis zu einem veritablen Spukhaus in bester Wohnlage. Dazu liefert die Autorin jeweils ihre ganz persönliche »Geschichte zur Geschichte«, die sich mitunter selbst wie ein Krimi liest.
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With No One As Witness
Detective Inspector Thomas Lynley takes on the case of his career.When it comes to spellbinding suspense and page-turning excitement, New York Times bestselling author Elizabeth George always delivers. As the Wall Street Journal raves, “Ms. George can do it all, with style to spare.”In With No One as Witness, Elizabeth George has crafted an intricate, meticulously researched, and absorbing story sure to enthrall her readers. Detective Inspector Thomas Lynley is back, along with his long-time partner, the fiery Barbara Havers, and newly promoted Detective Sergeant Winston Nkata. They are on the hunt for a sinister killer.When an adolescent boy’s nude body is found mutilated and artfully arranged on the top of a tomb, it takes no large leap for the police to recognize this as the work of a serial killer. This is the fourth victim in three months but the first to be white.Hoping to avoid charges of institutionalized racism in its failure to pursue the earlier crimes to their conclusion, New Scotland Yard hands the case over to Lynley and his colleagues. The killer is a psychopath who does not intend to be stopped. Worse, a devastating tragedy within the police ranks causes them to fumble in their pursuit of him.
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